La relevante apariencia del castillo en ruinas, su singularidad en el paisaje y su densa historia, han originado un extenso y misterioso legendario de carácter popular.

La Condesa de Molins :

Teresa de Molins, natural de S. Pere Pescador, abandonó la vida noble para unirse como capitana de un grupo de bandoleros. Recluida durante un tiempo en un convento de Garriguella, se escapó para volver con los bandoleros que se escondían entre los restos del Castillo de Quermançó. Pronto surgieron celos y la condesa puso fin a la situación una noche de verano de 1826. Bajó al sótano con una antorcha y encendió la pólvora que quedaba de los franceses y voló el castillo.

La Dama de Quermançó :
Cuentan que a la Condesa de Molins, que habitaba el Castillo de Quermançó, sólo le gustaba el tuétano y que ningún otro manjar probaba, una obsesión que la llevó a la ruina. Pobre y hambrienta aceptó pan con nueces de manos de unos compasivos campesinos, y lo encontró tan delicioso que desde el fondo de su alma exclamó: -- Si hubiera sabido que el pan con nueces era tan exquisito, todavía sería la condesa del Castillo de Quermançó --

La Cabra de Oro :

Narra que una reina encantada guarda una cabra de oro enterrada en un lugar impreciso de los cimientos del Castillo de Quermançó. Hay versiones que cuentan que los judíos de Villa Judaica la veneraban y que la enterraron allí durante su expulsión de tierras catalanas. La leyenda más popular cuenta que vivía en el castillo un rey moro muy famoso que tenía un gran tesoro conseguido con las batallas ganadas a otros nobles; de este tesoro se hizo construir una cabra completamente de oro. Pero llegó el día en que tuvo que huir del castillo porque le venció un rey cristiano; con la ayuda de sus criados intentó llevarse la cabra a cuesta y a pie a través de unos pasillos secretos que comunicaban el castillo con el mar en Port de la Selva. Dice la leyenda que el rey y la Cabra de Oro nunca llegaron al mar, y que quedaron atrapados en aquellos pasadizos.

Misterio del Santo Grial :

Según una de las interpretaciones, la montaña de Verdera sería el escenario de los principales episodios del Misterio del Santo Grial, convirtiendo el Castillo de Sant Salvador en el de Monsalvat y el Castillo de Quermançó en el del mago Klingsor de Hungría, que quería a toda costa formar parte del Orden del Santo Cáliz.

   Poema de Maria Terrades  i Compte
        En agradecimiento a su considerada inspiración
        dedicada al Castillo de Quermançó.

 

Castell de Quermançó